Control de inventario de carbón en tu local

Llevar el control de inventario de carbón en un restaurante o parrilla se resume en tres números: cuántos kilos gastas en promedio por servicio, cuántos días tarda en llegar tu pedido y cuánto colchón de seguridad quieres tener. Con eso calculas un punto de pedido (el stock mínimo en que tienes que pedir) y dejas de enterarte de que no hay carbón un viernes a las ocho de la noche.

No necesitas software: una planilla simple, un conteo semanal y una bodega ordenada bastan. Abajo tienes el método paso a paso, una plantilla de registro, un ejemplo de cálculo y los errores más comunes que descuadran el stock.

Por qué vale la pena controlarlo

  • Quedarse sin carbón a mitad de servicio obliga a comprar de urgencia, en cualquier parte y al precio que sea, o a sacar platos de la carta.
  • Tener de más inmoviliza plata y ocupa bodega. Además, el carbón mal guardado absorbe humedad y rinde menos.
  • Saber el consumo real te permite calcular cuánto pesa el carbón en el costo de cada plato y comparar proveedores con datos, no con impresiones.

Si todavía no tienes una idea de tu consumo, parte por cuánto carbón gasta un restaurante al mes, que trae rangos según tamaño y tipo de cocina.

Paso 1: mide tu consumo real

Durante dos a cuatro semanas, anota cuántos sacos abres por día. Si quieres más precisión, anota también los cubiertos o platos a la parrilla servidos. Con eso sacas dos indicadores:

  • Kilos por día de servicio (separando días flojos y fuertes, porque un sábado puede gastar el doble que un martes).
  • Kilos por cubierto o por plato a la parrilla, útil para proyectar fechas especiales.

Para que el número sea confiable, una sola persona por turno debe registrar cada saco que se abre. Un cuaderno pegado en la puerta de la bodega funciona mejor que una aplicación que nadie abre.

Paso 2: calcula el punto de pedido

La fórmula básica es:

Punto de pedido = consumo diario × días de reposición + stock de seguridad

Los días de reposición son los que pasan entre que haces el pedido y el carbón está en tu bodega, contando días hábiles y fines de semana. El stock de seguridad cubre imprevistos: un evento, un día de mucho público, un retraso.

Dato (ejemplo) Valor
Consumo promedio por día de servicio 30 kg (1,5 sacos de 20 kg)
Días de servicio por semana 6
Días entre pedido y entrega (peor caso) 4 días de servicio
Stock de seguridad (2 días) 60 kg
Punto de pedido 30 × 4 + 60 = 180 kg (9 sacos)
Consumo semanal 180 kg

En este ejemplo, cuando el conteo baje a 9 sacos, se pide. Un pedido de 10 sacos (200 kg) cubre más o menos una semana. Los números son ilustrativos: usa los tuyos.

Paso 3: una plantilla de registro simple

Fecha Stock inicial (sacos) Entradas Sacos abiertos Stock final Responsable Nota
Lunes 14 0 1 13 Turno día Día flojo
Viernes 9 0 2 7 Turno noche Bajo punto de pedido: pedir
Sábado 7 10 3 14 Turno día Llegó pedido

Haz un conteo físico semanal y compáralo con la planilla. Si la diferencia es de más de un saco, hay algo que no se está anotando: sacos que se usan para el horno, para el personal o que se van con un cliente.

Paso 4: ordena la bodega

  1. Primero en entrar, primero en salir: los sacos nuevos van atrás o abajo; se usan primero los antiguos.
  2. Sobre pallets, nunca directo en el piso, y separados de la pared para que no tomen humedad.
  3. Lejos de fuentes de calor, de gas y de productos químicos de limpieza.
  4. Bajo techo y bien ventilado: el carbón húmedo cuesta prender, chispea y rinde menos. Más detalles en cómo guardar el carbón.
  5. Un saco abierto a la vez en la zona de la parrilla, cerrado entre servicios.

Errores que descuadran el inventario

  • Calcular con el promedio del mes sin mirar fines de semana largos, fiestas patrias o fin de año, cuando el consumo puede subir mucho.
  • Pedir "cuando se acaba" en vez de en el punto de pedido.
  • Mezclar tipos de carbón sin registrar cuál se usa. Si trabajas con blanco y colorado, lleva conteos separados.
  • Dejar el carbón encendido al final del servicio sin necesidad. Un buen cierre de parrilla (cerrar entradas de aire o apagar y reutilizar los trozos que quedan) baja el consumo.
  • No anotar mermas: sacos rotos o mojados también deben quedar registrados.

Cómo usar los datos para comprar mejor

Con un par de meses de registro sabrás cuánto gastas en semanas normales y en temporada alta, y podrás negociar volumen con más claridad. También puedes cruzar el consumo con las ventas para obtener el costo de combustible por plato, que explicamos en cómo calcular el costo del carbón en cada plato.

Carbón para tu local

Para cocinas con consumo alto, el pack de 10 sacos de quebracho colorado (200 kg) entrega brasa intensa y duradera para turnos largos. Si necesitas cantidades menores para ajustar tu stock, también hay packs de 5 sacos (100 kg). Emitimos factura y podemos programar entregas recurrentes alineadas con tu punto de pedido. Para volúmenes mayores o pedidos para varios locales, escríbenos al WhatsApp +56 9 4002 3210 y cotizamos según tu consumo.

Somos N°1 en venta y despacho a domicilio en Santiago, con 1.198 reseñas y 4,99 estrellas. El despacho toma 24 a 72 horas hábiles y es gratis sobre $50.000; considera ese plazo al calcular tu punto de pedido. También puedes retirar en Rojas Magallanes, La Florida.

Preguntas frecuentes

¿Cada cuánto debo contar el stock?

Un conteo físico semanal es suficiente para la mayoría de los locales, más el registro diario de sacos abiertos. En temporada alta conviene contar dos veces por semana.

¿Cuántos días de stock de seguridad son razonables?

Entre uno y tres días de consumo, según qué tan variable es tu demanda y cuánto espacio tienes. Si tu bodega es chica, prioriza pedir con más frecuencia antes que acumular.

¿Conviene una planilla o un software?

Si ya usas un sistema de inventario para insumos, agrega el carbón como un ítem más. Si no, una planilla compartida con una hoja por mes basta. Lo importante es que alguien la mantenga.